Bandas, charangas y coros vecinales
Entre partituras gastadas y listas digitales, personas a medio camino organizan ensayos, rotan solistas, consiguen instrumentos prestados y mantienen la afinación del conjunto. Su oído social detecta desbalances anímicos, propone pausas y celebra logros pequeños, para que la música sea abrazo, no competencia agotadora.